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Dos tatuajes, una historia de amor

Dos tatuajes, una historia de amor

Irene pasó por nuestro estudio junto a su marido para plantearnos la idea y poder trabajar sobre los diseños, un ancla cada uno con elementos diferentes entre ellos. Ella un ancla con dos rosas; él un ancla con un timón y una rosa de los vientos.

En primer lugar tatué a Irene, y mientras me contaba porqué decidió tatuarse un ancla con dos rosas, vi como le brillaban sus ojos. Tenía una bonita historia que contar y le pedí si no tenía inconveniente en que me la escribiese para compartirla con vosotros, y así lo hizo. Una bella historia de amor que transcribo íntegramente para.

Irene, Javi, un verdadero placer haber podido trabajar en vuestra piel y haber podido formar parte, de una forma u otra, de vuestra historia de amor. GRACIAS!!

dos anclas

 

Nunca he sido partidaria de los tatuajes de parejas, amigos, … salvo que realmente hayas compartido con esa persona/s algún momento o circunstancia que quieras recordar para toda la vida. Por ello me gustaría compartir nuestra historia con vosotros.

Abreviando la historia que no es breve, nos conocemos desde que tengo uso de razón debido a que dos de sus hermanos estaban de novios con dos de mis hermanas. Él jugaba conmigo a las muñecas cuando era una cría y siempre le he tenido un aprecio grandísimo. Toda nuestra vida ha sido un tira y afloja, no habíamos podido estar juntos antes debido a que nuestros hermanos no estaban de acuerdo con aquello. En varias ocasiones cuando creíamos que era posible empezar la relación como algo más que amigos, siempre aparecían dificultades por una parte u otra, pero nos venían bien esos momentos en los que podíamos sincerarnos y contarnos nuestros problemas.

Habiendo “resuelto” nuestras vidas cada uno por su lado, conocí la noticia de que su padre estaba muy enfermo, poco tiempo después falleció. Él se encontraba muy mal y mantenía su cabeza ocupada encargándose sólo de trabajar y más trabajar sin encontrar apoyo a su lado. Por mi parte, dada la situación actual tanto en la familia como en el trabajo, sólo me encargaba de trabajar por las mañanas y estudiar por las tardes.

En Enero de 2012, extrañamente una de mis hermanas me preguntó si me apetecía ir con ellos a celebrar el cumpleaños de él. Lo llamé y cuando descolgó no se creía que fuera yo y me indicó que por supuesto podía ir. Al día siguiente al salir del trabajo, fui directamente para saludarlo antes de recoger a mi pareja. Cuando llegué esperaba que me diera un abrazo o que mostrara más alegría al verme pero sólo se limitó a saludarme con dos besos en la cara. Comenzamos a quedar los fines de semana los cuatro, yo no estaba bien con mi pareja ya que sólo unas semanas antes me confirmaron que me había engañado, pero no tenía la cabeza para nada en esos días. Su relación con su pareja tampoco era mejor que la mía… Un día hablando con él le indiqué que quería ir a la playa, necesitaba despejarme, pero no quería ir sola y mi pareja no quería llevarme, por lo que no se lo pensó dos veces y fuimos, me vino muy bien tener alguien con quien desahogarme y ese simple gesto lo valoraré toda mi vida.

A los dos meses habiendo terminado con nuestras respectivas parejas, comenzamos a salir. Fue difícil ya que una de mis hermanas seguía en desacuerdo con ello y mi padre no podía enterarse. Fue muy difícil seguir juntos tanto por motivos familiares como profesionales, problemas que fuimos solucionando juntos, no sin esfuerzo, hasta que al cabo de dos años después por fin pude hablar con mi padre, le dio la charlita de “cuida mucho a mi hija” y no puso pega alguna. Pero al poco tiempo mi padre enfermó, durante cuatro meses estuvimos luchando. Debido a mi situación, yo estaba muy alterada pero por suerte él se mantuvo a mi lado y me ayudó día a día incluso cuando llegó lo inevitable…

A día de hoy como a todas las personas, nos siguen surgiendo muchos problemas pero está comprobado que si te rodeas de las personas adecuadas puedes superarlo todo, de ahí que hayamos decidido tatuarnos ambos un ancla, para nosotros significa fuerza y seguridad, porque por muy fuerte que sea el oleaje, debes mantenerte fuerte, siempre con los pies en el suelo. Las rosas representan las personas que más aprecio, y el timón representa la posibilidad de guía tu vida hacia tus objetivos.

Muchas gracias a Manu por estas increíbles obras de arte TwoTattoo®. Y aprovecho para animar a todos a perseguir vuestros sueños, la seguridad en nosotros mismos conlleva éxito.

dos anclas

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